Caja de música «El cóndor pasa»

SKU: 58631
MarcaFridolin
Fabricado enAlemania
NormativaNormas europeas de seguridad CE y EN 71

Mecanismo musical montado sobre una placa de resonancia, que mejora la calidad del sonido. Melodía: El cóndor pasa. Desde los 3 años.

$12,99

4 disponibles

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«El cóndor pasa» nació en 1913 como parte de una zarzuela del compositor peruano Daniel Alomía Robles, sobre temas de raíz andina. La melodía se independizó de la obra original y hoy se escucha en todo el mundo interpretada con quena y charango; en el Perú se la considera parte del patrimonio cultural de la nación.

Es una caja de música de manivela. El mecanismo se apoya sobre una placa de resonancia que recoge la vibración y amplía el sonido, dándole cuerpo. Se entrega en caja ilustrada.

Por su vínculo con la música andina es un regalo cercano para el público ecuatoriano, y queda bien sobre un mueble. El niño la acciona solo. Desde los 3 años.

Arte y juego para el día a día Fridolin nació en 1985 en Herrenberg, al borde de la Selva Negra, como una tienda de juguetes de madera. En 1991 montó su propia producción y empezó a fabricar artículos de regalo con diseño propio; en 2006 se mudó a instalaciones más grandes y comenzó a trabajar con licencias de artistas. Hoy sigue siendo una empresa familiar alemana de tamaño mediano, y sus productos se venden en librerías, jugueterías y tiendas de museo de todo el mundo. Su propia frase lo resume bien: llevar el arte y el juego a la vida cotidiana. Lo que más nos piden de Fridolin son las cajas de música de cuerda: mecanismo metálico, melodía clásica e ilustración cuidada, en formatos pequeños que sirven igual como regalo de nacimiento o de aniversario. A su lado está la línea IQ-Test, rompecabezas de ingenio en madera y metal para desarmar y volver a armar, de los que entretienen a un niño de diez años y a un adulto por igual. Y la línea de arte: rompecabezas, estuches y objetos de regalo con obras de Klimt, Van Gogh y otros clásicos, con las licencias correspondientes. Es la marca a la que recurrir cuando se busca un regalo bonito más que un juguete para el piso de la sala. Edades: varía por producto; las cajas de música funcionan desde bebés, los IQ-Test desde los 6–8 años.