
Fridolin
Arte y juego en objetos pequeños: cajas de música, rompecabezas de ingenio y diseños de museo desde 1985.
Ordenar por
Filtro de precio
Mostrando los 4 resultadosOrdenado por precio: alto a bajo
Puzle de bambú IQ-Test «Cristal», azul y amarillo — Outlet (empaque dañado)
Outlet — empaque dañado. La caja llega abierta, golpeada o rota. Si quieres ver el estado antes de comprar, escríbenos por WhatsApp y te enviamos fotos.
Puzle de bambú de colores en caja de 9 × 8,5 × 9 cm. Dificultad 4 de 5.
Caja de música Navidad, Noche de Paz — Outlet (empaque dañado)
Outlet — empaque dañado. La caja llega abierta, golpeada o rota. Si quieres ver el estado antes de comprar, escríbenos por WhatsApp y te enviamos fotos.
Caja de música de manivela con «Noche de paz». Mecanismo alemán montado sobre madera de resonancia, en caja ilustrada. Desde los 3 años.
Puzzle de animales 3D, «Caballo», test de inteligencia de madera — Outlet (empaque dañado)
Outlet — empaque dañado. La caja llega abierta, golpeada o rota. Si quieres ver el estado antes de comprar, escríbenos por WhatsApp y te enviamos fotos.
Rompecabezas 3D de madera con forma de caballo y nivel de dificultad 3 de 5. Mide unos 16 x 11 x 5 cm una vez armado. Desde los 6 años.
Puzzle de bambú «IQ-Test» «Nudo angular» de color azul
Outlet — empaque dañado. La caja llega abierta, golpeada o rota. Si quieres ver el estado antes de comprar, escríbenos por WhatsApp y te enviamos fotos.
Rompecabezas de bambú de la serie IQ-Test, con las piezas del nudo angular en color azul. Desde los 9 años.
Arte y juego para el día a día
Fridolin nació en 1985 en Herrenberg, al borde de la Selva Negra, como una tienda de juguetes de madera. En 1991 montó su propia producción y empezó a fabricar artículos de regalo con diseño propio; en 2006 se mudó a instalaciones más grandes y comenzó a trabajar con licencias de artistas. Hoy sigue siendo una empresa familiar alemana de tamaño mediano, y sus productos se venden en librerías, jugueterías y tiendas de museo de todo el mundo.
Su propia frase lo resume bien: llevar el arte y el juego a la vida cotidiana.
Lo que más nos piden de Fridolin son las cajas de música de cuerda: mecanismo metálico, melodía clásica e ilustración cuidada, en formatos pequeños que sirven igual como regalo de nacimiento o de aniversario. A su lado está la línea IQ-Test, rompecabezas de ingenio en madera y metal para desarmar y volver a armar, de los que entretienen a un niño de diez años y a un adulto por igual. Y la línea de arte: rompecabezas, estuches y objetos de regalo con obras de Klimt, Van Gogh y otros clásicos, con las licencias correspondientes.
Es la marca a la que recurrir cuando se busca un regalo bonito más que un juguete para el piso de la sala.
Edades: varía por producto; las cajas de música funcionan desde bebés, los IQ-Test desde los 6–8 años.